Posteado por: Alvarolopez50 | diciembre 6, 2009

Cuando el trabajo es por convicción y vocación…

En contextos editoriales todos vivimos del anunciante, ¡Si! El anunciante es el cliente, que paga por la publicidad que nos permite pagar a diseñadores, impresores, editores, fotógrafos, documentadotes y hasta los de reparto que hacen que un ejemplar impreso o en Internet llegue a nuestros lectores. Nosotros no solo cuidamos a nuestros anunciantes, los queremos, los consentimos, procuramos siempre en cada edición editorializar sus productos y servicios… de ellos proviene el sustento para que comamos todos… y todos somos una gran familia.

El Pinche Transporte de mi país...

Lo mismo me gustaría que ocurra en el Transporte Público de nuestras ciudades. Como usuarios del servicio más que clientes somos una rémora molesta e insolente que por maldita necesidad tenemos que utilizar el servicio público. Nunca ha sido un placer utilizar los servicios de transporte en nuestras ciudades. Es una aventura… es una excursión, un “prepárate para la sorpresa”. Sin un paradero identificado para abordar camiones urbanos, en cada esquina de la avenidas pasarán siempre muchas líneas, de diferente color, de diferente tamaño pero con una serie de similitudes muy propias todas del servicio público de transporte en nuestras ciudades. Asientos duros, unidades semi limpias, todas a exceso de velocidad (Arriba de 50 kmxhora) con ventanas trabadas, vidrios polarizados con calcomanías al frente… sin horarios precisos, sin rutas marcadas, con ruidos propios de unidades chatarra… en una entidad que por el exceso de unidades tiene sus calles y avenidas con topes, baches y banquetas en ruinas.

¿Por qué si de nosotros los usuarios de los autobuses urbanos come la industria y el servicio, nos tratan tan mal?, ¿Cuál es la razón para que no nos cuiden?, ¿Alguna vez seremos sujetos de ser consentidos por los empresarios del transporte?… eso incluye a su personal, choferes, supervisores, mecánicos y todo ese mundo que reside en un complejo y entrampado servicio público, donde todos son víctimas y pocos los ganones. Creo que compiten por los primeros lugares del desprecio junto con la policía y los diputados. Algún día me gustaría ver que al servidor concesionario del transporte público se le quiera como a los bomberos que con convicción y vocación operan las unidades del servicio de transporte público urbano.

Anuncios

Responses

  1. El transporte público no se ve muy mal, ve el de Tijuana


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: