Posteado por: Alvarolopez50 | mayo 24, 2011

¿Que hacer cuando tu ciudad se edifica en la ilegalidad?

click en la imagen para ampliar el texto...

Resulta que el asunto de los amparos de las Villas Panamericanas de mi ciudad, para que estas puedan seguir contruyéndose (mas no venderse), no refiere a una serie de irregularidades que ya vivimos en la experiencia JACK LEVY quien en forma de amparo y con el famoso recurso de REVISIÓN que la ley y reglamentos le permiten a un edificador dar la vuelta a temas de DENSIDADES esta ciudad tapatía se edifica en la barbarie y en el anarquismo.

No tenemos la responsabilidad social de que en el futuro estamos colapsando con este presente, detalles que serán muy costosos en todos los términos a los que podamos referir, a esto se suma la indolencia, suspicacia, o negligencia de los promotores inmobiliarios, que con astucia, verbo, perversidad en algunos casos o ignorancia en la mayoría involucran a terceros 100% perjudicados de una corrupción interminable…

¿Que podemos hacer si todos estamos metidos en el sinfín de la corrupción??????? Realmente porque si sabemos como actuar, no lo hacemos, porque nos gusta depredar en el presente un futuro que podría ser increible hacia la evolución de un mundo mejor y no un anarquismo urbano irremediable… Todos tenemos la culpa, todos…  Saludos Alvaro López

Anuncios

Responses

  1. Paranoia panamericana
    Por Ricardo Elias

    (23-Jun-2011).-
    El Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y apoyo a la Juventud (Code), responsable de ejecutar obras por más de 2 mil millones de pesos del erario para construir las sedes de los Juegos Panamericanos, ha llegado incluso a ampararse tres veces para evitar entregar información solicitada por los ciudadanos.

    Uno de los argumentos utilizados para negar información relativa a los proyectos de cada sede, raya en lo absurdo o en la paranoia.

    El representante legal de Code asegura que, de entregar información, se pondría en riesgo la celebración de los juegos, argumentando que se corre el riesgo de que los datos caigan en manos de los Zetas. (“¿Y si quien pide la información pertenece a los Zetas o a algún otro grupo delictivo? ¿Para qué quiere un ciudadano común los planos de los escenarios deportivos?”, dijo.)

    Yo creo que los del Code, o han visto demasiadas películas y series de televisión como la de “24 Horas”, o tienen mucho que esconder.

    La información solicitada es elemental: conocer el uso que se le ha dado al dinero público utilizado para construir recintos deportivo (y para comprar corbatas azules de marca para todos los involucrados en los juegos, con un costo cada una de 650 pesos) y conocer los proyectos conceptuales de cada una de las sedes que se han construido.

    Lo que se ha pedido son planos e imágenes generales. No cálculos estructurales, ni planos de tuberías, ni de los ductos de aire acondicionado por donde un “zeta” o un terrorista de Al-Qaeda podría introducirse para echar gas venenoso a los espectadores.

    Si creen que revelar los planos e imágenes generales de las sedes panamericanas pone en riesgo la celebración de los Juegos, les sugiero contratar a Jack Bauer.

    Créanme que un zeta, un terrorista o cualquier delincuente que quisiera obtener los planos para planear un “ataque” a las instalaciones de los Juegos Panamericanos, lo último que haría es solicitarlos por escrito, dar copia de su credencial de elector, o quejarse personalmente ante el Instituto de Transparencia e Información Pública (ITEI) porque no se los dan. Son delincuentes, no tarugos.

    Además de que los planos generales de las instalaciones deportivas los veremos pronto en cientos de lugares para simple información del público que tendrá que saber, desde dónde están las entradas y salidas de, hasta como ubicar sus asientos (¿y si un zeta o una señora quiere ubicar el baño?).

    Negarse a dar información de los proyectos y del manejo de los recursos públicos despide un fuerte olor a chuecuras.

    Espero que al final los jueces sepan distinguir la diferencia entre paranoia y seguridad nacional; entre un plano general de distribución que terminará siendo del dominio público y planos ejecutivos de una obra, y entre transparencia y opacidad, porque darle validez legal a argumentos paranoicos de seguridad nacional nos convierte a todos los ciudadanos en terroristas potenciales, con lo que estaríamos impedidos de por vida a recibir cualquier tipo de información pública, particularmente la financiera.

    La paranoia panamericana entonces preguntaría: ¿se imagina, Sr. Juez, qué pasaría si los Zetas se enteran que le adjudicaron un contrato millonario a un empresario?

    Legalizar la negativa a dar información general financiera y a mostrar los proyectos de obra pública por razones de que la información pueda caer en manos de delincuentes, significa en la práctica cancelar el derecho a la información.

    La información pública es pública. Y como todos los ciudadanos libres somos presuntos inocentes, no presuntos culpables, mientras no se nos demuestre lo contrario, tenemos derecho a pedir y a recibir información.

    La seguridad de los Juegos Panamericanos no radica en la confidencialidad de los proyectos conceptuales de cada sede o de sus finanzas, sino en el trabajo de inteligencia de las fuerzas militares y policíacas, en la incorruptibilidad de sus elementos, y en las medidas de seguridad que se implementen en cada sede y en cada evento.

    “Llamando a Jack Bauer…”

    ricardoelias1@gmail.com twitter: @ricardoelias1


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: