Posteado por: Alvarolopez50 | septiembre 9, 2011

Esa maldita idea de componer el mundo…

Son las cinco de la mañana… dos visiones me han despertado (no fueron sueños porque son realmente impactantes). Me encontré a la salida de un garage de una gran casa (propiedad de mi tío Carlos) quien se ofrece a llevarnos (a mi y a mi madre) a nuestra casa…. no está lejos pero realmente ir a pie no es lo mejor. Tiene en la mano una manguera de plástico, conectada a la llave y abierta tiene un chorro de agua con algo de presión. Acto seguido por alguna razón tomo la manguera y accedo a el “aventón” que nos ofrece. Mi madre por ahí anda pero no la veo.

Con la manguera me desplazo varios pasos para ingresar a otra parte de la casa (una gran casa) que tiene acceso a un teatro en ruinas, una especie de cine “Variedades” donde las butacas viejas, roidas, están en un suelo de tierra. Hay muchos espectadores viendo algo, comienzo a mojar la tierra con el agua, porque a presión que ejerce en el dedo que esta un poco entumido. Salpico de agua a algunos personajes de la audiencia que no se inmutan ante el hecho. Veo entre los asistentes a Carlos mi primo quien al parecer está drogándose con otro espectador de este cine.

El agua comienza a correr por una corriente que se mezcla con la tierra del auditorio (cine), quiero que el agua deje de salir. La llave que cierra la manguera está bastante retirada y por flojera pienso que debe de haber otra manera de bloquear el paso del líquido. Carlos mi primo se acerca (muy gordo, pelón con barba de chivo grande, está muy desaseado) Dobla con sus manos la manguera y esta queda bloqueada y el líquido ha dejado de salir por el extremo que tiene mi dedo completamente entumido.

Cerca de mi oído Carlos me susurra. Estoy logrando una excelente operación de vender el teatro para que “mi jefe” (su padre) recupere este gran patrimonio y viva rico toda su vida…. Estimé que tan solo el cielo del cine (teatro) costará unos dos millones de pesos el arreglo…. y eso solo es el cielo, falta escenario, tramoya… butacas, uff!!!!

Carlos grande es sencillo, cariñoso, excelente padre. Su herencia (casa y teatro) están en ruinas, no hay quien pueda sacar adelante, o mejorar el estado de las cosas, no hay dinero, pero están todos enganchados a estos bienes patrimoniales, están amarrados a ellos mentalmente, nadie se los compra ni se los comprarán. A Carlos mi tío le es intramuscular, el ahí vive, el ahí cohabita, no se donde está el resto de la familia. El teatro y la casa son estigmas de otras épocas de bonanzas y de abundancia absoluta de recursos económicos. Me viene a la mente la casa de la Glorieta Chapalita que está en ruinas también y es resultado de un gran conflicto de herencias del fundador del fraccionamiento. Recuerdo de inmediato la mansión de “Chuy Hernández Monge” de Tezozomoc 415 en Ciudad del Sol, que duró cinco años olvidada, después que se quemó y que solo era atendido el inmenso jardín por “El Güero” un jardinero de dientes grandes y sucios.

El sueño se ha disipado, estoy despierto… me he levantado y arreglé algunas cosas que tengo desordenadas en mi cuarto de trabajo. El pub, los cables del equipo de mi señora, la ropa que tengo sin doblar en la otra habitación, veo que tengo algunos artículos de periódicos seleccionados y que debo de digitalizar para subir a mis múltiples blogs. Son muchos (mas de 150) eso afea mi cuarto, pero en breve serán removidos. (ese es un trabajo que estoy haciendo a diario).

Estoy triste… la razón puede ser que mis ediciones (ICONO) no han  sido cubiertas por los clientes de dos grandes ventas. A la par otras ediciones en puerta no perfilan esta semana nuevas facturaciones, que desesperación… hay incertidumbres en mi interior. La realidad también obedece a que mi estancia ayer por la tarde-noche donde visité a un gran amigo a quien le caí de sorpresa…. y que me invitó a entrar a su casa, sencilla, simple por fuera y con un impactante, abrumador desastre en su interior, que ha servido de bodega de muchos enseres, cajas, basura, polvo, cosas que mi vista no pudieron determinar por el terrible desacomodo de las mismas. Afuera en la cochera su Wagon VW descompuesta, sucia en su interior también… Mi amigo tiene a un artista (su hijo) que me conquista con las fotografías de algunas de las obras que ha realizado en pizarrones escolares, en grafitis simples que evocan nuevas épocas de la decoración… me dice ” Oye quizá tu puedas ayudarme…” a lo que asistí que si, le ordené que se sentara y que escuchara….

Es muy probable que el ingenio del chavo lo lleve a las excentricidades del éxito económico algún día… es evidente que el don que tiene quiera ser explotado en forma perversa por quien lo vea y lo conoce… eso incluye a su padre (mi amigo) pero mi amigo está enganchado a su pasado lleno de cajas, polvo, ruina y basura que en la mesa del comedor soporta arriba y abajo al más descomunal desorden que solo al ver permiten al más pintado, al más motivado personaje, caer de inmediato en una infinita pesasumbre y depresión de suicidio.

El ejercicio del sueño, la experiencia de la visita a casa de mi amigo y el levantarme hoy muy temprano a escribir esto…. me llevaron a la reflexión de todo aquello que cargo y pongo en el centro de mi casa, en mis recovecos de mis archiveros, en la torres interminables de periódicos que colecciono, atesoro y cuido con esmero… en los retos que enfrentan mis sueños de editor y mis tribulaciones por no despegar con proyectos de evolución permanente. Un alto en el camino, registros, patentes, derechos… ausencias de liquidez permanentes… visiones que quienes me quieren me apoyan, me soportan… como esa mesa del comedor de casa de mi amigo que retiene, los archivos, enseres y cajas de mis propias concupicencias,  de mis propios arrebatos, de mis sueños fallidos (hasta ahora) que invaden espacios donde otros me aguantan, me toleran y no me agobian, aunque ellos en silencio viven la depresión que yo no cargo, porque como en el sueño mi primo Carlos está drogado pero negocía con otros las ruinas de mi casa y mi teatro que e ruinas y piso de tierra son un tesoro que no puedo reparar y que no dejo que otros pongan en orden…. porque el orden simplemente es tirar todo, dejar lo que en otros tiempos de bonanza alguien construyó, alguien edificó, alguien explotó…. y yo solo tengo sus ruinas.

Anuncios

Responses

  1. He de confesar que por lo general se aburre de leer toda la cosa , pero creo que puedas añadir un poco de valor. ¡Bravo!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: